Elogios

Al recibir un elogio “

Cuando alguien me elogia, a menudo aparecen pensamientos contradictorios. Una parte de mí quiere aceptarlo, mientras otra duda de su sinceridad o piensa que no lo merezco. Por ejemplo, si me dicen que mi movimiento tiene belleza, mi mente puede divagar entre «¿De verdad lo piensan?» y «Tal vez solo lo dicen para ser amables.»

A veces surge una mezcla de gratitud y timidez, en otras ocasiones, siento una alegría y validación , como si ese elogio reforzara que también percibo de mí mismo.

“Al dar un elogio “

Al pensar en dar un elogio, surge una pequeña duda: «¿Cómo lo recibirá la otra persona?» Sin embargo, también siento un impulso genuino de compartir lo que percibo. En la práctica somática, dar un elogio se siente como honrar lo que el cuerpo del otro expresa. Y este como se va a sentir .

Las sensaciones son una alegría compartida, y también un toque de nerviosismo que se disipa ala ver la respuesta del otro

Los elogios son más que palabras: son actos de presencia y atención plena. Me doy cuenta de que al recibir un elogio, practico la humildad de abrirme a la percepción del otro, y al darlo, practico la generosidad de expresar lo que veo y valoro. Ambos momentos se sienten como un puente entre cuerpos, mentes y emociones, donde la conexión trasciende lo verbal y se ancla en lo somático.

Publicado por Francisco Herrera

“A través del movimiento cada paso es una imagen de libertad y creatividad “

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